
Ángela Expósito, presa política del chavismo durante siete años y medio, ha recuperado este viernes la libertad gracias a la Ley de Amnistía pero con medidas cautelares, que le impiden contar su historia. La hispanovenezolana, que permanecía en la siniestra prisión de El Helicoide, fue encarcelada de forma injusta tras ser acusada de participar en el supuesto atentado de los drones contra Nicolás Maduro.
Por El Mundo
Expósito había creado la organización Fundanimal, en la que cuidaba de perros y mascotas de otros presos políticos, incluidos los canes de Óscar Pérez, el famoso policía rebelde ejecutado con un tiro en la nuca, junto a su grupo de libertarios, a comienzos de 2018.
Esta bióloga de 60 años es profesora jubilada de la Universidad Simón Bolívar, además de activista de los derechos de los animales. En agosto de 2022 fue condenada sin pruebas a 24 años de prisión por terrorismo y asociación para delinquir. Dos años después, el Tribunal de Casación ratificó la condena.
De esta forma, el gobierno bolivariano ha liberado en lo que va de año a cuatro rehenes nacidos en España y a 11 ciudadanos hispanovenezolanos, por lo que todavía permanecen en prisión cinco presos históricos: María Auxiliadora Delgado Taborsky, desde 2019, cuya familia espera su liberación desde hace días; el comerciante Jorge Alayeto; Karen Hernández (desde 2020); el estudiante Fernando Noya (desde 2020) y el empresario Uaiparu Güerere, preso también de forma injusta desde 2023 en la infernal prisión de El Rodeo.
