Durante enero de 2026, en Venezuela se han registrado varias excarcelaciones de presos políticos, anunciadas por el gobierno encargado de Delcy Rodríguez el pasado 8 de enero. A 24 días del anuncio oficial, el proceso se ha ejecutado de manera paulatina y bajo condiciones que, según organizaciones defensoras de derechos humanos, no implican la recuperación de la libertad plena.
La libertad plena y la excarcelación son dos términos que, en el ámbito jurídico, responden a significados diferentes. En la primera, la persona puede ejercer todos sus derechos con tranquilidad tras ser liberada de custodia, mientras que en el segundo caso, los detenidos salen de prisión bajo medidas cautelares sustitutivas de la privación de libertad.
“Se imponen medidas como presentación periódica ante tribunales, prohibición de salida del país, prohibición de dar declaraciones públicas y otras restricciones. Estas personas no son plenamente libres, tienen una libertad condicionada”, explicó Martha Tineo, coordinadora general de la organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP Venezuela), en una entrevista exclusiva para El Diario.

Y es que en Venezuela, la discusión sobre la situación de los presos políticos se intensifica cada vez que el Estado anuncia procesos de liberación. Sin embargo, organizaciones no gubernamentales (ONG) advierten que estos procesos requieren una lectura cuidadosa, pues no toda persona que sale de la cárcel está recuperando su libertad plena. Diferenciar ambos términos resulta clave para comprender la condición jurídica en la que permanecen los detenidos por razones políticas en el país.
“Hemos insistido en que se trata de excarcelaciones y no de liberaciones, porque no se les está otorgando la libertad plena. Salen de prisión, pero se mantienen judicializados dentro de los procesos penales que se iniciaron en su contra”, recalcó la activista.
En medio de esta situación, el 30 de enero, la presidenta encargada anunció una amnistía general para todos los presos políticos, durante un acto de apertura del Año Judicial 2026 en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Rodríguez informó que el proyecto de ley será llevado en los próximos días a la Asamblea Nacional para formalizar la anulación de las causas judiciales de los detenidos y su liberación.
Excarcelaciones, un método con larga data
La representante de JEP Venezuela comentó que desde hace más de dos décadas, en el país se han registrado detenciones motivadas por razones políticas. Escenarios que se repitieron tanto en el gobierno del expresidente Hugo Chávez y luego en el de Nicolás Maduro.
“Desde hace más de una década sabemos que en Venezuela se ha mantenido un patrón, una política de Estado, a través de la cual se judicializa y se persigue a personas disidentes reales o así percibidas por el gobierno”, dijo la también abogada.

Comentó que este tipo de detenciones no solo se han aplicado contra dirigentes de oposición, sino también contra periodistas, defensores de derechos humanos y ciudadanos sin activismo político, quienes han sido privados de libertad mientras ejercían derechos fundamentales como informar, documentar o denunciar.
La experta argumentó que en Venezuela, desde los años 2002 o 2003, el Estado ha recurrido a procesos de excarcelación, con mayor énfasis en 2014, y que se han repetido en varias ocasiones, durante distintos contextos políticos del país.
De acuerdo con registros de organizaciones defensoras de derechos humanos y reportes de prensa, entre 2014 y 2016 se ejecutaron algunas excarcelaciones y liberaciones de presos políticos, entre ellas la de Rosmit Mantilla. En 2018 se registró la excarcelación y posterior exilio de Lorent Saleh, así como nuevos procesos de excarcelación entre 2024 y 2025.
“Estas personas (excarcelados) siguen en medio de esos procesos judiciales, están enfrentando cargos de delitos muy graves con las penas más altas que establece el ordenamiento jurídico venezolano. ¿Qué nos preocupa? que en una medida cautelar pueda ser revertida en cualquier momento del proceso. Pueden revocar esas medidas cautelares y esas personas pueden volver a prisión, como ha pasado en otros casos”, advirtió Tineo.
Aun así, reconoció, sin dar mayores detalles, que durante estos procesos sí se han conocido liberaciones plenas de presos políticos en el país. Sin embargo, aclaró, “no es precisamente en este momento”, haciendo referencia al contexto anunciado desde inicio de enero de 2026.

Violación al derecho a la defensa
La defensora de derechos humanos destacó que desde 2024 a todos los presos por causas políticas se les han violado sus derechos al debido proceso, especialmente, en la imposibilidad de contar con defensa privada, incluso tras la excarcelación.
“No se les ha permitido designar abogados de confianza que ejerzan su defensa judicial. En este contexto, si bien las personas han sido excarceladas, se les ordenó presentación periódica en los tribunales y cuando han acudido, han ido acompañados de sus abogados de confianza, esos que nunca les permitieron designar, y se les ha negado, incluso en este momento”, alertó.
Tineo explicó que esta situación pone a los excarcelados en un estado de indefensión permanente, ya que enfrentan procesos por delitos graves, sin acceso a una efectiva defensa independiente.
Los efectos colaterales de la excarcelación
Las excarcelaciones de presos políticos bajo medidas cautelares no han significado, en muchos casos, el fin del castigo. Así lo explicó Diego Casanova, miembro del Comité por la Liberación de los Presos Políticos (Clippve), quien advirtió que estas personas continúan viviendo una forma de reclusión fuera de los centros penitenciarios, marcada por el miedo, la incertidumbre y profundas secuelas psicológicas.
“Las personas que son excarceladas, muchas, viven con angustia, con un estado de paranoia. Algunos sufren de insomnio, sobresaltos al dormir por las pesadillas constantes producto del encierro. Muchos creen o sueñan que siguen presos”, relató Casanova en una entrevista para El Diario.
Señaló que el trauma no se disipa con la salida de la cárcel. Por el contrario, las restricciones legales y la “amenaza” permanente de volver a prisión afectan la forma en la que estas personas se relacionan con su entorno.

“Algunos presentan ataques de pánico al salir a la calle o enfrentarse a multitudes. Muchos viven con miedo cada vez que tienen que ir a los tribunales, sienten que los pueden dejar detenidos nuevamente”, agregó el activista.
Las consecuencias también alcanzan el ámbito laboral. De acuerdo con el vocero de Clippve, existen múltiples casos de personas excarceladas que no han podido retomar sus trabajos, especialmente quienes laboraban para entes del Estado, debido a que mantienen procesos judiciales abiertos.
“Hemos tenido casos de personas que trabajaban para el Estado, fueron detenidas y, al salir, no las reengancharon. Les dicen que no pueden volver porque tienen un proceso judicial abierto, ni siquiera les reconocen los salarios”, comentó.
Presentaciones judiciales y carga económica
Casanova explicó que las medidas cautelares también imponen una carga económica significativa, especialmente para quienes viven en estados alejados de Caracas, donde tienen sede los tribunales con competencia en casos de terrorismo, cargo que le han imputado a la mayoría de los presos políticos.
“Personas que viven en Táchira, Zulia, Anzoátegui, Carabobo o Amazonas tienen que presentarse en Caracas. Eso implica gastos enormes en pasaje, hospedaje y comida, para personas que muchas veces viven del día a día”, expresó Casanova.
Estos traslados frecuentes afectan no solo la economía familiar, sino también la estabilidad laboral de los excarcelados, quienes deben sacrificar jornadas completas o incluso varios días para cumplir con las presentaciones ante tribunales.

Restricciones al derecho a expresarse
El miembro del Clippve coincidió con las declaraciones de Martha Tineo de JEP, sobre las condiciones impuestas a los presos políticos para ser excarcelados. Indicó que han ejecutado prohibiciones severas para hablar públicamente sobre su experiencia en prisión, lo que incluye restricciones hacia sus familiares.
“Les prohíben declarar en medios impresos, digitales o de cualquier tipo sobre lo que vivieron en la cárcel. En algunos casos, esa amenaza se extiende incluso a la familia”, argumentó. Desde su perspectiva, estas medidas configuran una continuidad del control estatal fuera de los centros de reclusión.
“La excarcelación no es una liberación. Es la continuidad de la represión fuera de la cárcel. La amenaza sigue allí y la medida puede ser revocada en cualquier momento”.
El efecto en los familiares de los presos políticos
La situación que viven los presos políticos también impacta gravemente a sus familiares, quienes, desde el 8 de enero han permanecido en vigilia en espera de la liberación de sus parientes.
En el contexto emocional que esto implica, Casanova describió que muchas de estas personas con familiares presos presentan niveles de ansiedad, desgaste físico y emocional, acumulado durante semanas de espera a las afueras de las cárceles.
“Hay muchísima angustia, expectativa y esperanza de que esto se resuelva rápido. A pesar del desgaste físico y emocional, los familiares siguen insistiendo en la calle y en iniciativas simbólicas”, dijo.

Este desgaste ha tenido consecuencias directas en la salud de madres y familiares, especialmente en personas con enfermedades crónicas.
“Muchas madres sufren hipertensión o diabetes y, producto de esta angustia permanente, se han descompensado. Tenemos al menos tres casos de madres que han fallecido en este contexto”, recordó el activista.
Desplazamiento forzado y miedo a la persecución
El temor a represalias también ha provocado desplazamientos internos y salidas forzadas del país, según denunció el vocero. Pese a que muchos de ellos presentan medidas como prohibición de salida del país.
“Tenemos familias que han tenido que mudarse de sus casas porque sienten que las vigilan o que pueden denunciar nuevamente a sus familiares. Algunas personas incluso han tenido que abandonar el país (…) Son familias rotas, separadas, producto de una situación de injusticia que no se detiene con la excarcelación”, expresó.
El contexto de los presos políticos en lo que va de 2026
ONG como JEP han realizado seguimiento continuo a las excarcelaciones de los presos políticos en Venezuela. De acuerdo con Tineo, para el 8 de enero cuando el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció la “liberación” de un número importante de presos políticos, la organización había contabilizado un total de 1.011 presos políticos.
“Siempre hemos sido responsables: los casos que denunciamos son aquellos que hemos podido verificar y documentar con extrema rigurosidad. Pero sabíamos que podían ser muchos más”, explicó la abogada.
Posteriormente, hasta la mañana del 30 de enero, la organización indicó que había verificado un total de 310 excarcelaciones, sin embargo, no se veía una disminución de la cantidad de presos políticos, debido a que se han sumado nuevos casos en los últimos días.
“Mientras verificábamos excarcelaciones, empezamos a recibir más de 100 nuevos casos de personas que nunca antes habían denunciado por miedo. Hoy mantenemos un registro de más de 800 presos políticos”, afirmó.

Agregó que la falta de información oficial y transparente ha marcado el proceso, debido a la falta de listas verificables de los excarcelados, lo que ha su juicio, convierte al proceso en “revictimizante” para los detenidos.
“Detenerlos es una decisión política, y excarcelarlos o liberarlos también lo es. Si hubo voluntad política para meterlos presos, también la hay para liberarlos plenamente”, expresó la defensora de derechos humanos.
A casi un mes del anuncio oficial, el proceso de excarcelaciones de presos políticos en Venezuela continúa en desarrollo y bajo seguimiento de organizaciones defensoras de derechos humanos, que insisten en que estas acciones deben definirse como excarcelaciones y no como liberaciones. Esto, debido a que las personas que han salido de las cárceles del país continúan sometidas a procesos judiciales, mientras se esperan nuevas medidas del Ejecutivo tras el anuncio de la Ley de Amnistía.
La entrada ¿Excarcelaciones o liberaciones? La diferencia detrás de la salida de presos políticos en Venezuela se publicó primero en El Diario Venezuela – elDiario.com.
