
Renunciar a la ciudadanía estadounidense ahora será mucho menos costoso. El Departamento del Estado (DOS) anunció una reducción significativa en la tarifa que deben pagar los ciudadanos que deciden abandonar formalmente su nacionalidad.
Por La Opinión
De acuerdo con una norma publicada en el Registro Federal, el costo bajará de $2,350 a $450, lo que representa una reducción cercana al 80%. La nueva tarifa entró en vigor el 13 de marzo, después de años de críticas por el alto precio que implicaba completar este trámite.
Durante más de una década, Estados Unidos tuvo una de las tarifas más altas del mundo para renunciar a la ciudadanía.
Una tarifa que vuelve a su nivel original
El nuevo costo de $450 no es un número nuevo. En realidad, es el mismo monto que el Departamento de Estado comenzó a cobrar en 2010, cuando se estableció por primera vez una tarifa para quienes decidían renunciar formalmente a su nacionalidad.
Sin embargo, en 2015 el precio subió drásticamente hasta $2,350. En aquel momento, el gobierno argumentó que el aumento era necesario para cubrir los costos administrativos del proceso, especialmente ante el creciente número de personas interesadas en abandonar su ciudadanía estadounidense.
Muchos de esos casos estaban relacionados con ciudadanos que viven en el extranjero. La legislación fiscal de Estados Unidos exige que los ciudadanos declaren impuestos incluso si residen fuera del país, algo que para algunos expatriados se ha convertido en una carga complicada.
Esa situación impulsó la aparición de organizaciones como Asociación de Estadounidenses Accidentales, con sede en Francia, que representa a personas que obtuvieron la ciudadanía estadounidense simplemente por haber nacido en el país, aunque hayan vivido casi toda su vida en otro lugar.
Lea más en La Opinión
