
La reciente designación de Eglée González Lobato como Defensora del Pueblo ha encendido las alarmas en los sectores democráticos de Venezuela.
Por: lapatilla.com
En un contexto donde el país intenta procesar el vacío dejado por la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, la llegada de Lobato a la Defensoría parece confirmar una tesis preocupante: la institución sigue bajo el control absoluto del régimen chavista, ahora tutelado por la figura de Delcy Rodríguez.
El historial de González Lobato no es el de una figura técnica independiente, sino el de un cuadro con profundas raíces en el andamiaje institucional del chavismo. Su paso como exconsultora Jurídica del Consejo Nacional Electoral (CNE) es su carta de presentación más cuestionada.
Bajo su gestión y asesoría, el CNE consolidó un sistema ampliamente denunciado por su falta de transparencia. El hecho de que hoy, incluso tras la caída de Maduro, el ente electoral permanezca bajo el dominio de las mismas fuerzas, sugiere que el nombramiento de Lobato es una estrategia de «enroque» para blindar al chavismo frente a posibles investigaciones por violaciones a los derechos humanos.
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La trayectoria mediática de la nueva Defensora del Pueblo está marcada por su presencia constante en canales de propaganda estatal del chavismo. Su narrativa ha sido coherente con la línea del Palacio de Miraflores:
- Legitimación de resultados: González Lobato fue una voz recurrente asegurando que el chavismo podía ganar elecciones sin necesidad de fraude, ignorando las evidencias de ventajismo y coacción.
- Criminalización de la disidencia: En sus intervenciones, no ha dudado en calificar a la oposición democrática como “extremista” y “traidora a la patria”, utilizando el mismo léxico punitivo del chavismo, que ha servido para justificar persecuciones políticas.
Quizás el punto más polémico de su perfil es su hostilidad declarada hacia María Corina Machado. Mientras el mundo reconoció a Machado con el Premio Nobel de la Paz en 2025 por su resiliencia y liderazgo en la lucha no violenta, González Lobato mantuvo una campaña de críticas sistemáticas contra ella.
Con Nicolás Maduro fuera de la ecuación tras el operativo militar de EEUU en Caracas, la estructura del régimen se ha reorganizado bajo el mando de Delcy Rodríguez.
La Defensoría del Pueblo, creada para proteger al ciudadano frente a los abusos del Estado, parece destinada a seguir siendo un escudo para los abusos del poder.
El perfil de Eglée González Lobato no representa un cambio, sino la profundización de un modelo que se niega a ceder el control de los organismos que deberían garantizar la justicia en Venezuela, esto a pesar de la presencia de autoridades estadounidenses en el país, que según la Administración de Donald Trump, están trabajando en el cumplimiento de tres fases que incluye la transición hacia la democracia.
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