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Gerardo LucasOpinión

Ecuador: un ejemplo para Venezuela, por Gerardo Lucas

Con ocasión de mi visita a Quito-Ecuador, en estos días, he podido constatar de primera mano, los resultados de la dolarización, ocurrida en este país ya hace 26 años, y resumir mis impresiones al respecto.

Apenas ingresábamos al siglo XXI cuando el entonces presidente Jamil Mahuad, tras la crisis financiera de 1998-1999, anunció, en enero del año 2000, la dolarización de la economía, sacando de circulación al sucre, para adoptar el dólar. El hecho ocurrió de manera intempestiva, lo que causó un shock en el país, ya que, de un día para otro, los ahorros en sucres ya habían perdido su valor, asunto que perjudicó a gran número de ahorristas, y poco después, se produjo un golpe de estado contra su gobierno. Desde entonces, contra todo pronóstico, ya que el mismo FMI estuvo en contra de esta medida, con contadas bajas causadas por factores exógenos – la pandemia y otras- esta ha sido una historia de éxitos. Al punto de que Stanley Fischer del FMI, admitió, con posterioridad: “Tengo que reconocer que fue la medicina correcta, para el paciente correcto, en el momento correcto”. 

Veamos entonces lo que revelan los datos. El Producto Interno Bruto ha mostrado crecimiento en 21 de los últimos 24 años, en consecuencia, el Ingreso Nominal Per cápita se encuentra en 7,200 dólares por persona y si se mide de acuerdo con el poder adquisitivo que genera (PPP) es mucho mayor, con 16.800 dólares por persona.

Como consecuencia de lo anterior, el nivel de pobreza ha bajado del 60% de la población en el año 2000 al 24% en la actualidad, con una pobreza extrema del 10%. Al respecto, un ejemplo que impresiona al visitante es que en todos los restaurantes tienen un Menú fijo que ofrece una entrada (ej. hervido de res) un principal (pollo, ensalada, arroz) y un postre, fruta y un jugo, cuyo costo son tres (3) dólares, que se mantiene inalterable.

La dolarización ha traído como consecuencia la estabilidad de los precios, por ejemplo, la inflación del 2025 fue menos 2 %, y esta es la principal razón del inmenso apoyo que hoy tiene la dolarización entre la población.

El salario mínimo es de 500 dólares, pero su poder adquisitivo se duplica, en comparación con otros países, por el bajo costo de la vida.

La dolarización ha sido criticada por los teóricos como un impedimento al crecimiento, sin embargo, la experiencia ecuatoriana muestra un crecimiento anual sostenido y una tasa de desempleo de apenas 3,5%. El Índice de Desarrollo Humano es alto, con un valor de 78.

La economía ecuatoriana, con 18 millones de habitantes, exporta 25 mil millones de dólares al año en petróleo, camarones, banano, cacao y otros, con un mercado muy diversificado, Estados Unidos, Vietnam, Chile, Panamá y otros. Por otra parte, importa 19 mil millones de dólares provenientes de Estados Unidos, China y Colombia fundamentalmente.

Para Venezuela la dolarización sería más fácil de lo que lo fue para Ecuador, porque los ecuatorianos perdieron en el año 2000 gran parte del valor de sus ahorros que tenían en su moneda, el sucre. Venezuela no sufriría pérdida de valor porque no existe el ahorro en bolívares. Además, el país tiene mayor volumen de productos primarios exportables, petróleo, aluminio, hierro, además de agrícolas, camarones, plátanos, los que podría implementarse a muy corto plazo. Esto sin contar con productos industriales que podrían resurgir. Nuestra mayor desventaja es que tenemos al sector productivo y el sistema educacional destruido.

La otra ventaja de la dolarización, como lo demuestra el caso ecuatoriano, es que sería de fácil implementación porque al acabar con la inflación se tendría, de inmediato, todo el apoyo popular, lo que no ocurrió en las primeras de cambio en el gobierno de Jamil Mahuad cuya decisión fue adversada por la mayoría. 

Gerardo lucas. Economista e Historiador. Https//bibliotecagerardolucas.com

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