
El Ejército surcoreano informó este miércoles del lanzamiento de un misil balístico norcoreano de corto alcance, en la segunda prueba de Pionyang detectada hoy y la tercera en dos días, ensombreciendo el optimismo de Seúl por una mejora en las relaciones intercoreanas.
El Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano informó de que detectó alrededor de las 14:30 hora local (05:00 GMT) el lanzamiento de un misil balístico de corto alcance. El proyectil, lanzado desde la zona de Wonsan en dirección al mar de Japón (llamado mar del Este en las dos Coreas) habría sobrevolado más de 700 kilómetros.
Durante la jornada, la oficina de Seguridad Nacional surcoreana celebró una reunión de emergencia para evaluar el impacto del lanzamiento de misiles e instó a las autoridades norcoreanas a «cesar inmediatamente» estas acciones, al considerarlo «una provocación que viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU».
Por la mañana, el JCS también dijo que detectó varios misiles balísticos de corto alcance disparados desde Wonsan hacia el mar de Japón que volaron unos 240 kilómetros, así como un proyectil lanzado el martes «desde la zona de Pionyang».
Los anuncios del Ejército surcoreano se producen después de que el primer viceministro de Asuntos Exteriores norcoreano, Jang Kum-chol, minimizara el reciente optimismo de Seúl tras los elogios del liderazgo de Pionyang al presidente surcoreano, Lee Jae-myung.
En el comunicado publicado el martes por la noche por la agencia estatal KCNA, Jang también reiteró que Corea del Sur seguirá siendo el «Estado enemigo más hostil», una calificación que «no puede cambiar con ninguna palabra o conducta».
Seúl había interpretado como una señal positiva un inusual mensaje emitido esta semana por Kim Yo-jong, la influyente hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, donde dijo que el mandatario consideraba que Lee mostró una actitud «honesta y de mente abierta» al expresar pesar por las incursiones de drones civiles en territorio norcoreano entre septiembre de 2025 y enero de 2026.
El vicecanciller norcoreano, sin embargo, subrayó que el mensaje de Kim Yo-jong no era conciliador, sino una advertencia para evitar nuevas provocaciones.
Tras ello, la oficina presidencial surcoreana afirmó en declaraciones a EFE que «las críticas y los insultos no contribuyen a la paz y la estabilidad de la península coreana».
«Basados en el respeto mutuo, el Gobierno continuará sus esfuerzos para la paz y la coexistencia de la península coreana», dijo, antes de añadir que esperan que Corea del Norte «responda en consecuencia».
Antes de la prueba del martes, el último lanzamiento de misiles balísticos norcoreano se produjo el 14 de marzo en medio de unos ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington.
EFE

