Las autoridades han pedido prudencia, pero los colombianos exigen respuestas. En la mañana del lunes se accidentó un enorme avión de la Fuerza Aérea colombiana, un C-130 Hércules, en el sur del país, con unas 128 personas a bordo, pero las horas pasaron sin claridad sobre el número de muertos o sobre las causas por las que el avión se estrelló en el suelo solo un kilómetro y medio después de despegar. El ministerio de Defensa, casi a media noche, confirmó la cifra de fallecidos: “66 uniformados fallecieron y se encuentran en proceso de identificación: 6 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, 58 del Ejército Nacional y 2 de la Policía Nacional”. Fuentes del ministerio señalaron a EL PAÍS que la dificultad para concretar el número exacto de fallecidos durante el día es debido al estado en que el fuego ha dejado los cuerpos.
