
El Tribunal Superior de Hong Kong condenó este lunes a 20 años de prisión al magnate prodemocracia Jimmy Lai, quien se enfrentaba a una pena máxima de cadena perpetua, en lo que fue el caso judicial más emblemático desde la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín en 2020.
Estas son algunas de las claves para entender el proceso contra Lai, crítico con el Gobierno chino y fundador de Apple Daily, medio que puso fin a su publicación en junio de 2021 tras una redada policial y la congelación de activos.
¿Qué delitos se le imputaron?
El empresario, de 78 años, ya había sido declarado culpable el pasado diciembre por un panel de tres jueces designados por el Ejecutivo, concretamente por los delitos de conspiración para coludir con potencias foráneas y conspiración para difundir publicaciones sediciosas.
Los fiscales sostuvieron que Lai articuló desde la redacción y la estructura corporativa de Apple Daily una campaña sostenida para promover sanciones internacionales contra Hong Kong y el Gobierno central chino.
La defensa, por su parte, negó durante el juicio que existan pruebas de instrucciones directas de Lai a otros activistas o de que las publicaciones constituyeran incitación a la sedición, y enmarcó los textos en la función de los medios de facilitar el debate público.
El tribunal también dictó sentencia este lunes contra seis antiguos directivos del diario, que se declararon culpables en 2022 de colusión a cambio de reducciones de pena, y prestaron testimonio contra Lai, junto a otros dos activistas.
Las penas impuestas contra estas ocho personas oscilaron entre seis y diez años de prisión.
¿En qué condición se encuentra?
Durante las audiencias para discutir factores atenuantes previas a la sentencia definitiva, la defensa del magnate pidió una mitigación de la pena sobre la base del deterioro físico, la edad avanzada y el aislamiento carcelario de Lai, quien lleva en prisión desde agosto de 2020 en un centro de máxima seguridad.
El abogado Robert Pang declaró el pasado 12 de enero que Lai sufre hipertensión, diabetes, cataratas, problemas de visión por oclusión venosa y otras dolencias, por lo que cualquier condena sería «más onerosa» que para otros reclusos.
Por su parte, la Fiscalía defendió la calidad de la atención sanitaria en prisión y aclaró que fue el propio Lai quien solicitó el régimen de aislamiento, que fue considerado adecuado para su caso, ya que, pese a que no podía tener contacto con otros internos, sí tenía permitido recibir visitas autorizadas.
¿Cuánto ha durado el proceso?
El juicio por este caso, que comenzó en diciembre de 2023, ha estado marcado por varios aplazamientos, entre ellos los de mediados del pasado agosto por una alerta de lluvias torrenciales y por motivos médicos del empresario, además de por una fuerte presencia policial en las inmediaciones de los juzgados durante cada sesión.
Según Sebastien Lai, hijo del magnate, la estrategia de dilatar lo máximo el proceso buscaba «que la gente se olvide de él» y no se hable de su caso.
Al margen, Lai se encontraba cumpliendo otra condena de 5 años y 9 meses de cárcel por un delito de fraude, por supuestas infracciones en el arrendamiento de su compañía multimedia, una sentencia impuesta tras permanecer dos años en prisión preventiva y una larga serie de causas contra él.
¿Cuál es el impacto internacional de este caso?
El caso ha suscitado críticas de organizaciones de prensa y derechos humanos y ha provocado la reacción de varios líderes internacionales, entre ellos el presidente estadounidense, Donald Trump, quien expresó su «tristeza» por el veredicto condenatorio de diciembre.
Amnistía Internacional (AI) y otras entidades han denunciado que, desde que Pekín impuso su Ley de Seguridad Nacional, la libertad de prensa ha colapsado en Hong Kong, amenazando con socavar el sistema de libertades del que goza la excolonia británica bajo el principio ‘Un país, dos sistemas’ acordado tras su devolución a China en 1997 y que debía garantizar que la isla pudiera mantener un alto grado de autonomía durante al menos 50 años.
Así, la ciudad ha visto desde 2020 un incesable cierre de medios independientes y un desplome en los índices internacionales: las normas ambiguas sobre críticas políticas han fomentado la autocensura periodística, y el temor a represalias legales inhibe el reporte de temas sensibles, incluyendo el propio proceso contra Lai. EFE
