
La primera Biblia de Blake Musick, que le regalaron sus padres cuando era niño, era una Biblia del rey Jacobo de tapa dura con una ilustración de Jesús enseñando una lección a unos niños en la portada. La segunda fue una edición de letra grande, adquirida en la adolescencia, con una gruesa cubierta con cremallera para protegerla cuando la llevaba a la iglesia.
Por Ruth Graham | The New York Times
En febrero adquirió su Biblia número 70 —más o menos—, una versión estándar inglesa (ESV, por si sigla en inglés) encuadernada en suave piel de vaca marrón con un precio de 299,99 dólares, comprada por 200 dólares de segunda mano en Facebook.
“Esto es realmente la palabra de Dios”, dijo Musick, de 38 años. “Si es algo tan importante, ¿por qué no tener un ejemplar muy bonito?”.
Musick, un farmacéutico de Johnson City, Tennessee, se encuentra entre el creciente número de estadounidenses que adquieren ejemplares de la Biblia de gama alta (y de precio alto). La creciente categoría de Biblias premium o de primera calidad incluye una amplia gama de traducciones ensambladas con materiales de alta calidad, como cubiertas de cuero auténtico, y en muchos casos elementos adicionales como elaboradas ilustraciones en color. Musick calcula que aproximadamente la mitad de las Biblias de su colección pertenecen a esa categoría.
El costo de venta al público puede ascender a 400 dólares por un solo libro, una cifra que es aún más notable por tratarse de una categoría en la que el texto principal se ha impreso ininterrumpidamente desde la invención de la imprenta y a menudo se distribuye gratuitamente.
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