
Los cuatro astronautas que integran la misión Artemis II, que supone el regreso de seres humanos a la Luna, llegaron este viernes al Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral (Florida), y se declararon «entusiasmados» ante el lanzamiento previsto para el próximo miércoles.
«El mundo ha estado esperando mucho tiempo para volver a hacer esto. Estamos realmente entusiasmados», afirmó el comandante de la misión Reid Wiseman, quien destacó que la misión es fruto de años de trabajo y del esfuerzo de un amplio equipo.
La tripulación, que también la integran Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, llegó al complejo espacial a bordo de aeronaves de entrenamiento T-38 Talon, utilizadas habitualmente por la agencia.
Los cuatro astronautas, que comparecieron ante los medios con sus trajes espaciales en una de las pistas de aterrizaje del centro, insistieron en que, aunque la misión está en su fase final de preparación, el calendario sigue siendo flexible.
«El cohete está listo. Nosotros estamos listos. La NASA está lista. Pero no hay garantías», advirtió Wiseman, quien explicó que podrían producirse retrasos de 24 o 48 horas si el equipo necesita más tiempo o si surgen condicionantes técnicos o meteorológicos.
Glover subrayó que: «Nos enfocamos en el entrenamiento, la preparación y la seguridad».
Destacó el papel de las familias y del equipo de apoyo en tierra durante todo el proceso.
La misión Artemis II ha sufrido varios aplazamientos en los últimos meses debido a revisiones técnicas y de seguridad, especialmente relacionadas con sistemas de la nave Orion y otros elementos del programa, lo que llevó a la NASA a retrasar el calendario inicial para garantizar la fiabilidad del vuelo.
Sin embargo, los astronautas coincidieron en que estos retrasos han reforzado su preparación.
Koch resaltó el impacto motivador de los avances en el programa Artemis y la futura exploración de Marte. «Ha sido inspirador y nos ha impulsado aún más», señaló.
Koch habló del carácter colectivo de la misión, como en «una carrera de relevos (donde) solo tenemos éxito si las siguientes misiones también lo tienen». Explicó que Artemis II es un paso clave para preparar el camino hacia el alunizaje previsto en Artemis III.
Por su parte, Hansen puso el foco en la cooperación internacional. «No se trata de ser los primeros, sino de asegurarse de que no somos los últimos», afirmó, y destacó los socios de Canadá y la Agencia Espacial Europea.
El regreso tras Apolo
Artemis II será la primera misión tripulada en más de medio siglo de un programa que busca devolver astronautas a la superficie lunar por primera vez desde la era del Apolo.
Los cuatro tripulantes viajarán a bordo de la cápsula Orion en un vuelo alrededor de la Luna, con el objetivo de probar los sistemas de navegación, comunicaciones y seguridad antes de futuras misiones de alunizaje.
El vuelo tripulado tiene además un marcado carácter histórico. Glover se convertirá en el primer hombre de raza negra en viajar a la Luna; Koch será la primera mujer en formar parte de una misión lunar, y Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense, será el primer no estadounidense en viajar a las proximidades del satélite.
La misión, que incluirá maniobras complejas y pruebas en órbita lunar, permitirá también recopilar datos clave sobre el rendimiento de la nave y la respuesta de la tripulación en el espacio profundo, en lo que la NASA considera un ensayo fundamental antes de volver a poner al ser humano sobre la superficie de la Luna.
Artemis II abrirá una nueva etapa en la exploración espacial, con la mirada puesta no solo en la Luna, sino también en futuras misiones tripuladas a Marte. /EFE
