
Este Miércoles Santo, el estado Apure se viste de morado para honrar al Nazareno de Achaguas. Miles de devotos y peregrinos se congregan, como cada año, para cumplir sus promesas y elevar sus oraciones al santo patrón de los llaneros, en una festividad que trasciende lo religioso para convertirse en un pilar de la identidad regional.
Por lapatilla.com
La historia de esta venerada imagen está intrínsecamente ligada a la gesta de independencia de Venezuela.
Según la tradición histórica, el general José Antonio Páez, en vísperas de la decisiva Batalla de Carabobo en 1821, prometió ante el altar de la antigua iglesia de Achaguas que si obtenía la victoria, donaría una imagen de Jesús Nazareno al pueblo.
Tras consolidar el triunfo que selló la libertad del país, el «Centauro de los Llanos» cumplió su palabra en 1833, entrega la imagen tallada en madera en 1835, y desde entonces es el protector espiritual de los llaneros.
Jornada de solemnidad
La programación para este 1° de abril en el Santuario Nacional de Achaguas, a cargo del presbítero del santuario, Pablo Gualdrón, inició desde la madrugada con las tradicionales «Mañanitas» a las 5:00 am, abriendo paso a una mañana de intensa actividad litúrgica que incluyó confesiones y sucesivas eucaristías.
La Misa Solemne, oficiada por el rector del santuario, marcó el punto cumbre de la mañana, seguida de celebraciones adicionales para dar cabida a la multitud de fieles.
Durante la tarde, la venerada imagen saldrá a la 1:00 pm para recibir la serenata en su pueblo, un momento de profunda conexión emocional donde la música llanera se funde con la fe.
Tras la organización y realización de los bautizos comunitarios, la jornada entrará en su etapa final con la Eucaristía Pontifical a las 5:00 pm, presidida por monseñor Elieser Antonio Rivero Barrios.
La conmemoración cerrará con la solemne procesión a las 6:00 pm, momento en que el Santo Nazareno recorrerá las calles de Achaguas en hombros de sus devotos, reafirmando una tradición que sobrepasa los dos siglos de historia.


