Image default
Antonio LedezmaOpinión

Antonio Ledezma: Día de la Juventud 2026

“El pasado se estudia no para quedarnos atrapados en él, sino para encontrar en sus luces una guía hacia el porvenir. La memoria es brújula, no ancla. Cuando evocamos aquella jornada heroica comprendemos que cada tiempo tiene su propia batalla y que cada generación debe escribir su página con el pulso de sus convicciones. Mirar atrás no significa retroceder; significa tomar impulso para avanzar con mayor claridad hacia el futuro que queremos construir.”

Cada 12 de febrero, Venezuela detiene su marcha para mirar hacia atrás y encontrarse con el rostro valiente de sus muchachos. No lo hacemos por nostalgia vacía ni por simple protocolo de calendario. Lo hacemos porque la historia nos recuerda que hubo una generación que, sin experiencia ni certezas, se levantó cuando la patria parecía condenada. Aquellos jóvenes que siguieron a José Félix Ribas en La Victoria no eran soldados formados por academias militares; eran estudiantes, seminaristas, soñadores que asumieron el peso de la libertad cuando el destino los llamó.

El pasado se estudia no para quedarnos atrapados en él, sino para encontrar en sus luces una guía hacia el porvenir. La memoria es brújula, no ancla. Cuando evocamos aquella jornada heroica comprendemos que cada tiempo tiene su propia batalla y que cada generación debe escribir su página con el pulso de sus convicciones. Mirar atrás no significa retroceder; significa tomar impulso para avanzar con mayor claridad hacia el futuro que queremos construir.

Hoy, como entonces, el mañana no se nos entregará como un regalo. El porvenir hay que edificarlo en la hora presente, con sacrificios reales y con la serenidad que nace de saber hacia dónde dirigir nuestros pasos. La juventud no es únicamente una edad marcada por el anuario; es una actitud frente a la vida, una energía que se nutre de ideales y que se sostiene en la disciplina del pensamiento y la firmeza del carácter.

No basta con ser joven para vencer. La edad no es una patente que garantice triunfos. Es apenas una circunstancia epocal que suele encender el espíritu bravío, impetuoso y a veces soñador de quienes comienzan el camino. Lo que verdaderamente define nuestro destino es la tenacidad que no se rinde ante la adversidad, la inteligencia que sabe discernir entre el ruido y la verdad, y la honestidad que nos mantiene fieles a nuestros principios aun cuando el costo sea alto.

Los héroes de La Victoria no lucharon por un instante de gloria personal, sino por una idea que trascendía sus propias vidas. Ese es el mensaje que hoy debemos rescatar. La historia nos enseña que las victorias colectivas nacen cuando el entusiasmo de la juventud se une con la experiencia de quienes ya han recorrido otros caminos, cuando la pasión se equilibra con la razón y cuando el compromiso se transforma en acción perseverante.

Que esta fecha no sea solo una efeméride, sino un recordatorio vivo de lo que somos capaces de hacer cuando creemos en la libertad y en la dignidad humana. Que cada joven venezolano entienda que su fuerza no reside únicamente en la edad, sino en la claridad de sus ideales y en la constancia de su esfuerzo. Y que cada venezolano, sin importar los años que lleve sobre sus hombros, recuerde que la juventud también es una manera de mirar el mundo con esperanza.

Hoy honramos a aquellos muchachos que, con coraje y convicción, demostraron que el futuro no se espera: se conquista. Que su ejemplo nos inspire a seguir avanzando con fe, con unidad y con la certeza de que las páginas más luminosas de nuestra historia aún están por escribirse.

Antonioledezma.net

 

Related posts

Democratización y legitimación: Primera prioridad venezolana, por Maxim Roos

VenezuelanTime

Julio César Arreaza B: Una encuestadora confiable

VenezuelanTime

Ramón Peña: La ciencia, factor de poder

VenezuelanTime