Francisco D’Agostino, un empresario venezolano que en el pasado fue sancionado por Estados Unidos por ayudar a Caracas a evadir restricciones petroleras, mantuvo una estrecha relación con el desacreditado financista estadounidense Jeffrey Epstein, proponiéndole negocios, ofreciendo información política y sugiriendo presentaciones con algunas de las figuras más poderosas de Venezuela, según muestran registros recientemente divulgados.
